El rey.
El rey impotente, malformado, en el que habitaba un corazón bueno y un carácter débil.
Los ojos tristes e inquietos de PD ponen encanto a un poder supremo desubicado.
Su risa convoca a otra risa. También irrita, es una burla, una explosión de arrogancia que sin embargo, seduce.
Y su voz, clara, un poco profunda. Inconfundible.
Su voz, su risa y su mirada son las empiezan el hilo...
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Isabel, temporada 1
ASPO, día 98
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