sábado, 17 de diciembre de 2022

Merecer es una palabra sola, pero deberían ser dos

 

El verbo merecer debería ser como el verbo to be: allá es una sola cosa, pero acá son dos. Ser y estar.

Merecer debería dividirse en melomerezco y telomereces.

Melomerezco es siempre, si siempre, una respuesta auto valorativa y provocativa a algo que uno tiene por medios lícitos o ilícitos. En la práctica suena como  un "yo me lo merezco y vos no"

Pero no estamos hoy, a horas nomas de la final del mundial 2022 con ganas de hablar de esa cara de la luna. Vamos por la otra.

Telomereces, en cambio, tiene una carga de amor transferible. Cuando uno siente que esta selección se "merece" ganar el mundial, es porque reconocemos la armonía, el respeto, el trabajo, la entrega, las palabras bellas que nos dirigen a su hinchada. Esta vez, y creo que no me ocurrió particularmente antes pero creo que nos está pasando a todos ahora, queremos que ganen porque "selomerecen"

Por lo que hacen dentro y fuera de la cancha. Por esa no ambigüedad. Porque dan batalla en dónde hay que darla y luego tienen infinidad de palabras tranquilas, incluyentes, sensibles e inteligentes para hablar delante de un micrófono. 

Si, incluyendo el "qué mirá bobo" que parece un agravio de nene de 5 años, de esos que hay que decir que no lo hagan, pero que dan mucha gracia.

Así que mañana, chicos, si toca celebrar sepan que "selomerecen" y si no ganamos ese partido, gracias por este mes maravilloso.

Nosotros nos merecemos mucho más: nos merecemos vivir sin ser invitados diariamente y a cada hora a odiar al otro. Nos merecemos andar con la camiseta puesta tarareando "muchaaaachos" y sonriendo toda la vida. Nosotros, los seres humanos todos.


lunes, 17 de octubre de 2022

normal

 

Escribo sobre un mundo normal

en donde amo y soy amada,

viajo y voy a fiestas con él muy cerca

comprendiéndome con su mirada.

Escribo sobre un mundo donde sobran los deseos,

donde alcanzan los materiales

para ser como cada uno quiere ser.

Y escribo que a ese mundo, 

en un momento muy corto,

muy medido,

lo despeina la normalidad,

de mierda,

en la que cada noche me duermo

y en la que desembarco, insatisfecha, cada mañana.



domingo, 16 de octubre de 2022

lunes, 15 de febrero de 2021

nacho, sos negro

Hace apenas unos días me enteré que el líder de Vox en Catalunya es negro. Su madre es guineana. Guinea fue colonia española hasta 1968. A Ignacio, nacho le diríamos acá en la Sudamérica europea, tiene rasgos de negritud, hermosamente heredados de su mamá. 

Pero Nacho es de Vox, habla perfecto catalán pero cuando esgrime sus armas cargadas de pasado, lo dice en castellano. "Combatir la inmigración ilegal", "Deslojarlos de todas las instituciones de Cataluña", "Dios, Dios, Dios"

🙈  Inmigración ilegal: del otro lado del mundo, quedó claro los violentos no piden documentos para golpear y matar. Les alcanza con verlos, negros, árabes, sudacas, mujeres. Ciego para el Black lives matters, ciego para su propia conciencia.

🙉  Desalojarlos (a los independentistas) de las instituciones catalanas a las que acceden y cada vez con mayor apoyo de la ciudadanía. Cuando no puedan limpiamente, su sordera ¿que otros medios les va a permitir?

🙊  Dios, Dios, Dios. Su dios. Tiene suerte que sea el dios cristiano aquel ante el que se arrodilla en exclusividad, según sus propias palabras, porque si fuera otro, lo tildarían de fundamentalista. 

Hay que cuidarse mucho de esta gente, porque no son democráticos aunque participen de las elecciones, porque no buscan el bien común, porque ven como enemigos a desalojar a todo aquel que sea diferente, por color, sexo, lugar de nacimiento, ideología. 

Andemos con cuidados. No hacer como los monitos sabios y estar atentos siempre para ver la injusticia, para oírla y para no callar ante ella.

lunes, 12 de octubre de 2020

Salir

 Tenemos un cierto retraso con la realidad, a nivel productivo digo.

Cuatro o cinco meses después del confinamiento empezaron a surgir "las obras" que lo reflejaban. Un poco tarde para arrancar porque al principio nadie quería saber que esto iba a ser tan cierto.

Hoy, ocho meses después, hay concursos, cuentos, películas, obras de teatro... El aislamientos ya tiene sus trovadores y espectadores. 

Pero ahora mismo, y tampoco antes, nadie está recreando el mundo que será cuando esto se acabe.

¿Se acaba? Sí. Nada dura, ni siquiera la pena dura, como le hizo decir a su Calígula, Albert Camus. Se acabará.

Durante este tiempo aprendimos algunas cosas: le conocimos los detalles a lo que nos gusta y a lo que no, nos hicimos hábiles en el uso de herramientas insufribles que sirven para lo propuesto, supimos nombrar una y otra vez a fuerza de desearlo lo que nos es imprescindible. Y desdibujamos lo superfluo como reyes y reinas sagaces en medio de una batalla.

¿Y que nos queda para lo que será?  ¿Cómo se vive después, por lo menos para aquellos que aceptamos que la muerte absurda existe?

Simplificando, escandalosamente, creo que será lo de siempre: la eterna decisión de avanzar vivos hacia la incertidumbre o descansar casi muertos sobre los días iguales.

sábado, 8 de agosto de 2020

Creo

 La verdad es que creo, todavía.

Pero no soy de les monoteístas variopintes, sino más bien de un tipo de politeísmo con dioses de barro, de esos que pueden fallar y, como lo saben, no exigen nada.

Creo, con todo lo que soy, que la cosa siempre es colectiva. Lo bueno y lo malo. No somos islas, ni para amar, ni para destruir.

Creo, con toda mi razón, que somos cuerpos hechos de carbono y de historia. Hoy sin lo que recorrimos ayer no es posible. Mañana sin lo que hacemos hoy no fructifica. Ni se hunde.Solo una cosa no hay, es el olvido.

Creo, con todo mi corazón, que la mirada de los que me quieren me recorta del olvido, dibuja mis contornos y me arma para replicar el milagro en los demás.

Juntémonos, tracemos recorridos, sonriamos con ternura a los que amamos.

Es ahora y acá. Vamos...

viernes, 10 de julio de 2020

pedazos

Un día me rompí en pedazos.
Intenté mantenerlos unidos,
les pedí que fueran forma
Y no pudieron
no pudieron y
se echaron a volar

Les gusta ser solos
distantes
ajenos,
a uno le faltan los ojos
a otro los pies
a otro las palabras
pero a ninguno el corazón.

Así conviven con otros
que no saben
que son partes
de un todo
que no hay.