viernes, 30 de enero de 2009

nuevas pautas

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Me siento delante de la pantalla y navego (sin agua, claro). Llego a la web de un periodista que me encanta, de ahi a "su" blog. Me suscribo, leo sus notas.
Entro cada tarde (casi "cada" en realidad) y apuro las novedades.
Imagino al señor, sentado frente a su Pc, copiando y pegando textos de sus words en el blog. Una comutadora en una casa particular donde un admirado (por mi y varios) prepara cosas para nosotros. Así, como muy visualmente épico-romántico.
Pero, glup, la duda.
¿Ese que firma es el dueño de ese nombre?
Mentira, mentira. No puede ser, es una estafa. Qué barbaridad!
Pero.
De verdad, ¿importa?
Alguien copia en un blog textos sacados de otros lados para que todos a los que nos gusta seguir sus comentarios cargadísimos de información los tengamos disponibles.

Nuevas pautas: la comunicación se establece con muchos más participantes que antes.
¿qué más debería importarme?
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miércoles, 28 de enero de 2009

cada vez más cerca

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Entro al facebook y escribo en su pared:
"y? arreglaste? cuando salimos los cuatro?"

Suena el teléfono, estoy en la oficina, no hay recepcionista, alguien tiene que atender. Suena, varias veces y ninguno de los tres contesta.
- Atendé, Eze! -le exijo, risueña, al que está a mis espaldas- te toca.
"Bueno, pero dejá de escribirme boludeces en el facebook que me vas a traer problemas"

El teléfono deja de sonar.
Escribo en su pared:
"no dejes sonar el teléfono, puede ser que esta vez sí sea ella..."
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sábado, 24 de enero de 2009

volverse a mirar (1)

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si, y no es que me cueste mucho.
Es que el pasado está tan tranquilo, y afuera, hoy, hace tanto infierno...

Encontrar la naciente de un río que no debería haber cesado de fluir es también una razón de osadía.

Volverse a mirar (1)

http://es.youtube.com/watch?v=58qu69ebjiY

por ese Lorca tan genial, esa voz tan escindida, ese contexto tan dolorosamente vital.
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viernes, 23 de enero de 2009

si si; si

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(si está, si es, si existe; entonces no puedo dejar de saberlo)

Un vicio asqueroso, conocer la verdad, saber qué es lo que pasa en realidad, cómo están las cosas. Fue enfermizo (porque lo fue y mucho) mientras esa sapiencia era solo un paso previo a la búsqueda de la completa previsión, de la salvadora proyección, de la total anticipación, de la adivinación del futuro. Ya no, por suerte. Ahora acampa el ja veurem (ya veremos) por estos lares.

Roger Caillois dijo alguna vez "el fonambulista sólo logra su objetivo confiando en el vértigo y no intentando resistirse a él".

La palabra clave es análisis, el vicio es el análisis. Pero a no dejarse engañar ni robar las palabras: no lo inventó Freud ni Lacan, el análisis nos viene del primer mono casi hombre que miró detenidamente un hueso y recordó las cosas que hacía durante el día y asoció ese objeto resignificado a la solución de alguno de sus conflictos.

Sí, este año viene raro. Cambios, muchos, enderredor, de más cerca a más lejos.
Ya: lo raro es que no hubiera cambios, como una insondable tierra seca pintada de grises.
Pero no: cambios, vértigos y algunos fonámbulos resistentes tomados de la mano para no caerse.
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lunes, 19 de enero de 2009

Estado de Israel y Palestina

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Ahí donde se juntan esas dos calles, terminan y empiezan tres barrios: Palermo, Almagro y Villa Crespo.
Ese cruce, como casi todos, tiene cuatro esquinas: viniendo desde el centro, a mano derecha, hay, primero, una casa antigua refaccionada y, después, un edificio de departamentos medio descuidados, que deben ser grandes porque parecen antiguos, de esos que se contruían cuando la gente vivía en casas y no en conejeras.
A mano izquierda, la primera esquina es un terreno baldío, y entrando por Palestina, le siguen varios edificios abandonados. Frente a uno de ellos vive un hombre, antes vivía una familia pero los hecharon y ahora se instaló un señor, un tipo, un pobre, de piel percudida por la mugre, los pelos aplastados, atacado por el sueño permanente que tiene los que viven en la calle y para que despertarse si total... mejor las pesadillas...
El hombre tiene su reflejo de vida burguesa expuesta a la mirada de los que por ahí pasan. Tiene cama, colchón, un sillón de dos plazas y dos de una plaza sola donde ordenadamente deja sus zapatos, tiene una silla, una ollita y pilas de cosas amontonadas. Los colores, o mejor dicho, el no-color de todo es el mismo: un marrón oscurísimo, quien sabe si por la tierra, la grasa, el ollín, la desidia, la indiferencia o el silencio. Todo hecho pedazos, incluído el hombre. Está destruído, mostrando los efectos de la deshumanidad sobre él de 0 a 24, de lunes a lunes.
¿Es que no aprendo? Me siguen sorprendiendo estos "casos", sigo sin entender porque no hay un lugar para ellos, porque se dejan caer, porque los dejamos caer delante de nuestos ojos sin hacer nada. ¿Porque es "su" vida o "nuestra" vida y no "la" vida lo que importa?

En la otra esquina, justo enfrente, ahí donde chocan Estado de Israel y Palestina, donde todos pasan y nadie mira, donde la vida pierde su condición de derecho inalienable, hay además un colegio religioso, un colegio de "los hermanos del sagrado corazón".

Ni donde chocan Estado de Israel y Palestina, ni en el Vaticano, ni en los campos eliseos ni en los campos de marte: no hay más corazón, ni algo sagrado ni somos hermanos, ¿a quien queremos engañar?
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domingo, 18 de enero de 2009

a soñar

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Primero ser realista: mirar que hay, que falta, que sobra.

Después, desplegar los sueños.

Hay que saber que el sol no se cansa nunca de derretir alas de cera...
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