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El ruido del subte tapa la voz pequeña de un Javi de casi 5 años. Su mamá ya pasó rápido al otro vagón mientras que él se queda como distraído en este. Comienza por el primer asiento, se recuesta un poco sobre la señora que repasa una revista de moda, le dice algo que ella no entiende y le deja una figurita con conejos y flores. Pasa luego al muchacho que está al lado escuchando su MP3 y repite el rito: se recuesta, le habla al vacío, le deja su conejo con flores. Saltea la puerta de entrada y se para frente a una chica que lee un apunte de la facultad con un resaltador rosa en la mano. Javi se apoya sobre la pierna izquierda de ella y le pregunta “¿eso que`e?” “Un resaltador” “P`a que e`?” El ruido del tren sumergido no le dejó escuchar la respuesta. A la chica se le inquieta el marcador en la mano: debe ser para el dueño de esa mirada curiosa, debe ser para quien lo desea. Ella se lo cede, “¿cómo te llamás?” “Javi”, “Tomá, Javi, para vos” y le presta el apunte para que garabatee. Con fruición resalta una media oración cualquiera mientras se acomoda más contra esas piernas. Otra chica, a punto de dejar el vagón, le regala unas hojas para que dibuje y una sonrisa para que lo acompañe. Acepta las hojas y deja pasar de largo la sonrisa. Dibuja un monigote de cabeza enorme, ojos redondos, una raya movediza por boca y unas piernas y brazos enanos. Alguien le devuelve los conejos, las flores y una moneda. Todo no entra en sus manos: figurita, resaltador, moneda, papeles. Sabe que debe preferir la moneda pero no quiere soltar el rosa brillante. Los adultos de alrededor lo organizan: la moneda un bolsillo, los conejos y las flores en otro. Javi vuelve a su monigote para dibujarle algunos pelos. Por el pasillo ve venir a su mamá y otra vez, sabe lo que tiene que hacer aunque eso que tiene ganas de continuar lo interrumpa. La mamá no le dice nada, pero él sabe. La chica del apunte se va y le pide el dibujo de regalo. “No” dice Javi contundente. Ella entiende, es parte de su mundo ahora, de su mundo recortado o hecho de pedazos.
Javi la deja ir y vuelve a lo suyo. Después de dejar las figuritas, siempre se para en mitad del vagón para pedir una moneda. Ahora, con el mismo tono, la misma actitud, grita con su pequeña voz: “Un nene, en un papel, hice yo…”
Javi quiere jugar, pero sabe lo que tiene que hacer y lo hace.
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sábado, 9 de enero de 2010
viernes, 8 de enero de 2010
Sobre el porqué, el cómo y el para qué escribir
Leo a Juan (otro Juan) Forn:
"Hoy es fácil escribir sobre Deibler*. Basta googlearlo en Internet y armarse de un poco de paciencia para encontrar hasta fotos de su coqueto petit hotel en Auteuil (en cuyo amplio galpón guardaba, desarmadas, las dos guillotinas con que ejecutaba a sus víctimas: una portátil, cuando le tocaba trasladarse a provincias, y otra de mayor tamaño, que usaba para sus asignaciones parisinas) [ ... ] Arlt no contaba con ninguna de estas facilidades cuando escribía sus crónicas en su escritorio de la redacción de El Mundo, basándose en escuetos cables de cinco o diez renglones y presionado por la hora de cierre. Sin embargo, el Anatole Deibler que construye en esas crónicas contra reloj es más vívido que el descrito por Gérard Jaeger en las trescientas páginas de su libro L’homme qui trancha 400 têtes."
Vivir, revivir, pensar, repensar, sentir, volver a sentir a través de la escritura. Para mezclar lo imagiando con lo real en partes desiguales, segun convenga. Para salir del aquí tan individual y mezclarse con lo otro tan interpelador. Para que las cosas no sean tan efímeras, tan mortalmente leves.
Por eso, tal vez, sólo por eso. No debo olvidarlo...
* Fue el Verdugo Oficial de Francia. Murió, ejerciendo su puesto, en 1939.
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"Hoy es fácil escribir sobre Deibler*. Basta googlearlo en Internet y armarse de un poco de paciencia para encontrar hasta fotos de su coqueto petit hotel en Auteuil (en cuyo amplio galpón guardaba, desarmadas, las dos guillotinas con que ejecutaba a sus víctimas: una portátil, cuando le tocaba trasladarse a provincias, y otra de mayor tamaño, que usaba para sus asignaciones parisinas) [ ... ] Arlt no contaba con ninguna de estas facilidades cuando escribía sus crónicas en su escritorio de la redacción de El Mundo, basándose en escuetos cables de cinco o diez renglones y presionado por la hora de cierre. Sin embargo, el Anatole Deibler que construye en esas crónicas contra reloj es más vívido que el descrito por Gérard Jaeger en las trescientas páginas de su libro L’homme qui trancha 400 têtes."
Vivir, revivir, pensar, repensar, sentir, volver a sentir a través de la escritura. Para mezclar lo imagiando con lo real en partes desiguales, segun convenga. Para salir del aquí tan individual y mezclarse con lo otro tan interpelador. Para que las cosas no sean tan efímeras, tan mortalmente leves.
Por eso, tal vez, sólo por eso. No debo olvidarlo...
* Fue el Verdugo Oficial de Francia. Murió, ejerciendo su puesto, en 1939.
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lunes, 28 de diciembre de 2009
feliz/i/dad
Hace una semana que doy vueltas buscando una imagen "ideal" para desear o contagiar o proponer un buen año. Nada se me ocurre, será por el tropiezo que me dejó como adormilada, amordazada, anestesiada. Será.
Doy vueltas y vueltas sobre una imagen que no puede servir para saludo de fin o principio de año, doy vueltas y vuelvo a ella, pero no da. Comunicarse para no comunicar (¿Qué me está mandando esta? ¿se volvió loca?) no es la idea.
Mientras busco o encuentro algo más adecuado, les dejo acá la imagen y les cuento un poco el porqué, porque me gusta, porque encaja en este cambio de año o no.
(recomiendo agrandar la imagen para que ocupe la pantalla entera. Mirar un rato y después seguir)
No existe, o eso me gusta creer, otra parecita en el mundo con ese diseño. Por eso me pierdo en esa tranquilidad de lo familiar cuando la miro.
Ese cielo celeste es todavía más enorme si se siente desde esa baranda; enciende con la angustia y la quietud de saber que hay tanto aún por recorrer. Vendrán y se irán, como sus nubes, amores, desamores, encuentros, desencuentros, pasiones, despasiones.
El mundo empieza más allá de la unión de ese celeste y ese marrón. Del lado de acá, nosotros.
La antigua toma de agua nos recuerda que le debemos casi todo a esa inmensidad, incluso esta humedad aplastante de cada día.
El río es movimiento que no fluye, está desde siempre y para siempre. El único río en el mundo que se queda con su gente. Nos empeñamos en ignorarlo, en ofenderlo, pero él sigue ahí siendo más nosotros que nosotros.
Y no menciono los barcos porque yo no vuelo en ellos.
No se si me explico...
Feliz año nuevo!
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Doy vueltas y vueltas sobre una imagen que no puede servir para saludo de fin o principio de año, doy vueltas y vuelvo a ella, pero no da. Comunicarse para no comunicar (¿Qué me está mandando esta? ¿se volvió loca?) no es la idea.
Mientras busco o encuentro algo más adecuado, les dejo acá la imagen y les cuento un poco el porqué, porque me gusta, porque encaja en este cambio de año o no.
(recomiendo agrandar la imagen para que ocupe la pantalla entera. Mirar un rato y después seguir)
No existe, o eso me gusta creer, otra parecita en el mundo con ese diseño. Por eso me pierdo en esa tranquilidad de lo familiar cuando la miro.
Ese cielo celeste es todavía más enorme si se siente desde esa baranda; enciende con la angustia y la quietud de saber que hay tanto aún por recorrer. Vendrán y se irán, como sus nubes, amores, desamores, encuentros, desencuentros, pasiones, despasiones.
El mundo empieza más allá de la unión de ese celeste y ese marrón. Del lado de acá, nosotros.
La antigua toma de agua nos recuerda que le debemos casi todo a esa inmensidad, incluso esta humedad aplastante de cada día.
El río es movimiento que no fluye, está desde siempre y para siempre. El único río en el mundo que se queda con su gente. Nos empeñamos en ignorarlo, en ofenderlo, pero él sigue ahí siendo más nosotros que nosotros.
Y no menciono los barcos porque yo no vuelo en ellos.
No se si me explico...
Feliz año nuevo!
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domingo, 13 de diciembre de 2009
Salir a...
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Salgo de mi búnker gramático y me encuentro con cada cosa...
Flamante Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires (de mi ciudad, bah), una joyita...
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-136915-2009-12-13.html
Por suerte, semejante fósil caerá por su propio peso. Hasta que eso pase, habrá que aguantar inmundicias, provocaciones, arrogancias, bestialidades. Deberemos comer impotencias, broncas, desánimos. Bueno. Pero como bien dice Charly, "los dinosaurios van a desaparecer", aunque esté llevando mucho tiempo...
(tentación: pegar canción de Charly Los dinosaurios, pero no, Inconsciente colectivo hoy es mejor)
Salgo de mi búnker gramático y me encuentro con cada cosa...
Flamante Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires (de mi ciudad, bah), una joyita...
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-136915-2009-12-13.html
Por suerte, semejante fósil caerá por su propio peso. Hasta que eso pase, habrá que aguantar inmundicias, provocaciones, arrogancias, bestialidades. Deberemos comer impotencias, broncas, desánimos. Bueno. Pero como bien dice Charly, "los dinosaurios van a desaparecer", aunque esté llevando mucho tiempo...
(tentación: pegar canción de Charly Los dinosaurios, pero no, Inconsciente colectivo hoy es mejor)
lunes, 7 de diciembre de 2009
Ahora sigue siendo cuando
62% de los votos para Evo y Álvaro.
Como dice Lau: "Que Evo haya sido reelegido para mí es como que algo anda bien en este mundo, me da cierta tranquilidad y alegría."
Escribí esto que enlazo, en una libreta arrugada entre las yungas y el altiplano. Lo pasé y envié a Buenos Aires desde LA escuela pública de Iruya.
Allá, en aquel verano de 2006.
Se nota la premura por algunos sobresaltos, pero vale igual. Como recuerdo, como agradecimiento, como reivindicación para algunos alegres sujetos de la historia.
http://www.elinterpretador.net/23GabrielaBilbao-Bolivia.html
Como dice Lau: "Que Evo haya sido reelegido para mí es como que algo anda bien en este mundo, me da cierta tranquilidad y alegría."
Escribí esto que enlazo, en una libreta arrugada entre las yungas y el altiplano. Lo pasé y envié a Buenos Aires desde LA escuela pública de Iruya.
Allá, en aquel verano de 2006.
Se nota la premura por algunos sobresaltos, pero vale igual. Como recuerdo, como agradecimiento, como reivindicación para algunos alegres sujetos de la historia.
http://www.elinterpretador.net/23GabrielaBilbao-Bolivia.html
sábado, 5 de diciembre de 2009
uf
Tengo las neuronas estrujadas.
Haber dejado un final pendiente durante cuatro años para terminar la carrera es imperdonable, lo sé.
Dejarlo porque es difícil, porque para qué, porque tarde o temprano lo voy a dar, es bochornoso. Dejarlo porque la materia podría ser encantadora pero los profesores se empeñan en banalizarla, o peor, estigmatizarla con miles de "deber ser", es ridículo de mi parte, también lo sé.
Tal vez no haya una forma agradable de estudiar gramática correctiva, pero esta por la que me toca pasar es, sin duda, una tarea digna de Sísifo.
Adoro la teoría de la enunciación (¿?) pero la verdad me parece bobo detenerme en lo incorrecto de la expresión "atrás tuyo". Mal dicho, muy mal dicho. Pero, ¿para quién estamos hablando, eh?
Hace cuatro años exactamente, dejé pendiente este final para ir a Bolivia. La asunción de Evo y Álvaro, claro. Me llevé el libro repleto de reglas, con frases como "la norma prefiere el uso de" o "la norma recomienda que". Ese ladrillo compartió mochila con "Horizontes y límites del estado y el poder" (Álvaro García Lineras y otros, La Muela del Diablo, La Paz, 2005), y cuando había que sacar un libro para entender las yungas (la vida), de más está decir quién ganaba la batalla.
Ok (mal, anglisismo, muy mal). Me dejo de rebeldía improcedente y sigo estudiando. Como bien me han dicho, ser casi algo es no ser nada. Que me den con mi reclamo de ignorancia. Mate y preposiciones subordinadas toda la tarde, en este sábado lluvioso (y ya van...) de un diciembre desobediente que no sabe que tiene que traernos el verano.
Uf...
Haber dejado un final pendiente durante cuatro años para terminar la carrera es imperdonable, lo sé.
Dejarlo porque es difícil, porque para qué, porque tarde o temprano lo voy a dar, es bochornoso. Dejarlo porque la materia podría ser encantadora pero los profesores se empeñan en banalizarla, o peor, estigmatizarla con miles de "deber ser", es ridículo de mi parte, también lo sé.
Tal vez no haya una forma agradable de estudiar gramática correctiva, pero esta por la que me toca pasar es, sin duda, una tarea digna de Sísifo.
Adoro la teoría de la enunciación (¿?) pero la verdad me parece bobo detenerme en lo incorrecto de la expresión "atrás tuyo". Mal dicho, muy mal dicho. Pero, ¿para quién estamos hablando, eh?
Hace cuatro años exactamente, dejé pendiente este final para ir a Bolivia. La asunción de Evo y Álvaro, claro. Me llevé el libro repleto de reglas, con frases como "la norma prefiere el uso de" o "la norma recomienda que". Ese ladrillo compartió mochila con "Horizontes y límites del estado y el poder" (Álvaro García Lineras y otros, La Muela del Diablo, La Paz, 2005), y cuando había que sacar un libro para entender las yungas (la vida), de más está decir quién ganaba la batalla.
Ok (mal, anglisismo, muy mal). Me dejo de rebeldía improcedente y sigo estudiando. Como bien me han dicho, ser casi algo es no ser nada. Que me den con mi reclamo de ignorancia. Mate y preposiciones subordinadas toda la tarde, en este sábado lluvioso (y ya van...) de un diciembre desobediente que no sabe que tiene que traernos el verano.
Uf...
martes, 24 de noviembre de 2009
En garde! (ii)
¿Tiene casa? Sí, tiene casa. ¿Tiene auto? Sí, tiene. Dos en realidad: uno él, uno ella. ¿Televisor?¿Heladera con freezer? ¿Lavarropas? ¿Microondas? ¿DVD? ¿PC? ¿MP3? Sí, tiene todo eso. Pero hay cosas que no tiene, cosas que le son negadas. Cosas que merece, cosas que ha perdido. Eso cree. Por eso tiene sed de justicia, sed de venganza, sed de restauración. Por eso en los bares se va sin pagar. Por eso escamotea libros en las librerías. Por eso se cuela en los recitales. Por eso. Porque se lo deben. Ellos, los otros. Todos.
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