Nuestra primera noche juntos.
Habíamos empezado con una cena a las nueve de la noche y eran ya las siete de la mañana.
Me prestaba su brazo de almohada y su pecho para abrazarlo.
Me preguntó:
"¿Me quedo o me voy?"
Andate, le dije.
Ahora nena, tantos milenios después, no te quejes...
viernes, 8 de febrero de 2008
jueves, 7 de febrero de 2008
Arlt x Pao Ferrari
Arlt 6: intenso invierno del año 2007
Casi medianoche en las cercanías de lo que fue el vientre de la ciudad
Llueve en un lugar completamente cerrado y oscuro
"Se empapa mi pelo oscuro"
y sólo pienso en él
Casi medianoche en las cercanías de lo que fue el vientre de la ciudad
Llueve en un lugar completamente cerrado y oscuro
"Se empapa mi pelo oscuro"
y sólo pienso en él
martes, 5 de febrero de 2008
Arlt
Otro de mis favoritos.
A veces me pregunto: ¿porqué casi todos tus favoritos son tan tristes?
Otras veces no me pregunto nada.
Arlt 1: El juguete rabioso me quemó la cabeza. Tan igual a papá, pobre Silvio. Después, en veranos de solazo intenso, caminando con pesadas cajas en las manos repetía como un exorcismo gracioso: Dio fetente!
Arlt 2: “No tengo miedo a la muerte física. No. Tengo miedo al desamparo en que vivo, de la incredulidad feroz que me rodea” (El amor brujo).
Arlt 3: De uno de los viajes, me había llevado para Ibiza El Jorobadito. Se lo presté a muchos (“es un escritor antiguo” sentenció Rafa) pero el último no me lo devolvió. Ni se si lo leyó. Lo debe haber tirado. Y a mí que me sigue faltando…
Arlt 4: En una etapa de manía -habían pasado ya la relectura de El juguete rabioso y el dúo inseparable de Los siete locos y Los lanzallamas- me podía pasar horas hablando con cualquiera (que quisiera oir) de los grandioso de Arlt. J. tuvo un tiempo El Jorobadito encima. Su mamá lo vio en esas vacaciones y para halagarlo, le llevó unos meses después las Obras completas. A mí me pareció injusto: él que ni lo conocía y mi familia que ni siquiera me mandaba alfajores.
Arlt 5: El otro día viene mi tía por primera vez a casa y me pregunta: ¿de quién es la foto de este bombón? Roberto Arlt, tía. Un escritor, le acalré. “Ah, que lindo es. Un bombón”.
Arlt 5: Así, rebuscada. No podía ser de otra forma en que me pusiera a hablar de él.
A veces me pregunto: ¿porqué casi todos tus favoritos son tan tristes?
Otras veces no me pregunto nada.
Arlt 1: El juguete rabioso me quemó la cabeza. Tan igual a papá, pobre Silvio. Después, en veranos de solazo intenso, caminando con pesadas cajas en las manos repetía como un exorcismo gracioso: Dio fetente!
Arlt 2: “No tengo miedo a la muerte física. No. Tengo miedo al desamparo en que vivo, de la incredulidad feroz que me rodea” (El amor brujo).
Arlt 3: De uno de los viajes, me había llevado para Ibiza El Jorobadito. Se lo presté a muchos (“es un escritor antiguo” sentenció Rafa) pero el último no me lo devolvió. Ni se si lo leyó. Lo debe haber tirado. Y a mí que me sigue faltando…
Arlt 4: En una etapa de manía -habían pasado ya la relectura de El juguete rabioso y el dúo inseparable de Los siete locos y Los lanzallamas- me podía pasar horas hablando con cualquiera (que quisiera oir) de los grandioso de Arlt. J. tuvo un tiempo El Jorobadito encima. Su mamá lo vio en esas vacaciones y para halagarlo, le llevó unos meses después las Obras completas. A mí me pareció injusto: él que ni lo conocía y mi familia que ni siquiera me mandaba alfajores.
Arlt 5: El otro día viene mi tía por primera vez a casa y me pregunta: ¿de quién es la foto de este bombón? Roberto Arlt, tía. Un escritor, le acalré. “Ah, que lindo es. Un bombón”.
Arlt 5: Así, rebuscada. No podía ser de otra forma en que me pusiera a hablar de él.
lunes, 4 de febrero de 2008
carta natal
.
Luna en casa-9
" Puede haber realizado muchos viajes en su niñez, o de alguna manera tuvo antepasados que le permiten entender e identificarse con muchos tipos de gente o culturas diferentes.
Tiene un gran anhelo por las cosas que están lejos o por aquéllas que nunca antes ha probado. Usted quiere sumergirse completamente en los sentimientos y gustos de un lugar nuevo, en vez de tener una apreciación intelectual acerca de los mismos. Además, es muy inquieta emocionalmente y bastante andariega."
Luna en aspecto desarmónico a Saturno orbe 1° 21'
"A menudo, siente que tiene que hacer algo o ser alguien distinto para recibir la aprobación de otros. Es muy sensible a la crítica y tiende a sentirse fácilmente rechazada; aunque parezca fría y distante, le importa mucho si es incluida o no. Por ser tan sensible, es más fácil para usted aislarse en sí misma y no arriesgarse a ser herida si los demás le conocen de una manera personal e íntima. Su reserva y cautela hacen que establecer una íntima relación emocional con otros le sea difícil, y por ello se apega tanto a los pocos que considera "verdaderos amigos". Puede ganar seguridad y fuerza internas a través de períodos de soledad intensa si los ve como tiempos para crecer y desarrollar sus propios intereses en vez de tiempos de soledad."
Glup, ouch, canejo...
Luna en casa-9
" Puede haber realizado muchos viajes en su niñez, o de alguna manera tuvo antepasados que le permiten entender e identificarse con muchos tipos de gente o culturas diferentes.
Tiene un gran anhelo por las cosas que están lejos o por aquéllas que nunca antes ha probado. Usted quiere sumergirse completamente en los sentimientos y gustos de un lugar nuevo, en vez de tener una apreciación intelectual acerca de los mismos. Además, es muy inquieta emocionalmente y bastante andariega."
Luna en aspecto desarmónico a Saturno orbe 1° 21'
"A menudo, siente que tiene que hacer algo o ser alguien distinto para recibir la aprobación de otros. Es muy sensible a la crítica y tiende a sentirse fácilmente rechazada; aunque parezca fría y distante, le importa mucho si es incluida o no. Por ser tan sensible, es más fácil para usted aislarse en sí misma y no arriesgarse a ser herida si los demás le conocen de una manera personal e íntima. Su reserva y cautela hacen que establecer una íntima relación emocional con otros le sea difícil, y por ello se apega tanto a los pocos que considera "verdaderos amigos". Puede ganar seguridad y fuerza internas a través de períodos de soledad intensa si los ve como tiempos para crecer y desarrollar sus propios intereses en vez de tiempos de soledad."
Glup, ouch, canejo...
domingo, 3 de febrero de 2008
sábado, 2 de febrero de 2008
hijos de mujer (solamente)
En Uruguay, cada mes, durante todos los años de vida laboral, se le hace un descuento a las mujeres para cubrir los gastos de maternidad.
No importa si la fémina en cuestión tiene 15 o 60 años, si está en situación civil para proyectarlos o si tiene intención/ganas/deseos de tenerlos. A pagar por las dudas.
Pero sólo aportan ellas, los hombres no.
En Uruguay, acá al lado, los hijos son sólo de las chicas se ve…
No importa si la fémina en cuestión tiene 15 o 60 años, si está en situación civil para proyectarlos o si tiene intención/ganas/deseos de tenerlos. A pagar por las dudas.
Pero sólo aportan ellas, los hombres no.
En Uruguay, acá al lado, los hijos son sólo de las chicas se ve…
viernes, 1 de febrero de 2008
el abismo
Ahí. A un paso.
Porqué volver? porqué no dejar ir? porqué?
Quizás esta vez sea distinto (no me creo)
Quizás esta vez sea distinta (no lo creo)
Quizás la inseguridad esta vez…
El año pasado volví a mi escuela, en Córdoba. Cuarto y mitad de quinto grado.
Las escuelas cambian poco, mismos colores, alguna que otra pared de más, maestros nuevos.
Pero los ojos ya no son los mismos.
La perspectiva, las dimensiones, ese hall no era tan chico, esa escalera era más más grande.
La escuela de paredes grises al aceite con carteles que clasifican “tercer grado”, “cuarto grado”. Ella tan igual.
Me emocioné, la garganta congestionada, lágrimas inocultables.
Sería por la certeza de saber “que lo que ayer fue todo hoy debe ser nada”
El abismo. Ahí. A un paso.
Será diferente, la perspectiva, los ojos, los colores.
Doy un paso, y caigo.
Lejos, muy lejos. Tan lejos
Porqué volver? porqué no dejar ir? porqué?
Quizás esta vez sea distinto (no me creo)
Quizás esta vez sea distinta (no lo creo)
Quizás la inseguridad esta vez…
El año pasado volví a mi escuela, en Córdoba. Cuarto y mitad de quinto grado.
Las escuelas cambian poco, mismos colores, alguna que otra pared de más, maestros nuevos.
Pero los ojos ya no son los mismos.
La perspectiva, las dimensiones, ese hall no era tan chico, esa escalera era más más grande.
La escuela de paredes grises al aceite con carteles que clasifican “tercer grado”, “cuarto grado”. Ella tan igual.
Me emocioné, la garganta congestionada, lágrimas inocultables.
Sería por la certeza de saber “que lo que ayer fue todo hoy debe ser nada”
El abismo. Ahí. A un paso.
Será diferente, la perspectiva, los ojos, los colores.
Doy un paso, y caigo.
Lejos, muy lejos. Tan lejos
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